El Jardín De Bronce

Temporadas

La vida de Fabián Danubio y su esposa se derrumba ante sus ojos cuando Moira, su hija de cuatro años, desaparece en el metro de Buenos Aires sin dejar rastro. Pasan las semanas y el caso va perdiendo el interés del público. No hay avances hasta que alguien decide interrogar a los testigos invisibles, aquellos que la policía nunca ve.

Desolado y abatido, Fabián arremete contra la policía y su inoperancia. Mientras tanto, César Doberti, el investigador privado, se presenta en casa de Fabián con el muñeco preferido de Moira; la primera señal de esperanza que ha recibido Fabián en meses. La mendiga que recogió el muñeco dirige a Marcos y Fabián hasta una nueva pista.

Tras el hallazgo en la pensión, la investigación avanza. La oficial Blanco le comenta a Fabián de manera extraoficial que los datos apuntan a una red de trata de blancas dirigida por El Chaco. Luego de meses, Doberti llega con nuevas pistas del Chaco y Fabián recibe un mensaje que podría cambiarlo todo.

Una figura misteriosa con guantes quirúrgicos limpia una pistola calibre 22. Pese a no tener pistas, ni sospechosos, Fabián y Doberti no están dispuestos a renunciar. Luego de 10 años, hay 67 casos de búsqueda por resolver y ya nadie recuerda el caso de Moira, excepto Fabián. De pronto, un hallazgo: el arma usada en el asesinato de la pensión.

En un recuerdo del día que Moira desapareció, vemos la silueta del “hombre del jardín” y una araña de bronce que Moira guardó en su bolsillo. Fabián y Doberti hacen guardia frente a la casa del hijo del investigador Marcos Silva. Desesperado, Fabián entra a la casa y nota un misterioso objeto que quedará como evidencia de un nuevo crimen.

La policía interroga a Fabián sobre su entrada a la casa de Silva, pero este no está dispuesto a compartir información con un departamento desconfiable. Así que decide continuar, junto a Doberti y Blanco, su investigación a espaldas de la policía. Inadvertidamente se tropiezan con una red de corrupción y terminarán ayudando a resolver un crimen.

Siguiendo la pista del bronce, Fabián busca a Ferdinand Rauch, un escultor de arañas de bronce similares a la que tenía Moira. Cuando cree haber llegado a un callejón sin salida, Fabián descubre que el escultor tuvo un hijo que vive en Pórtico, un inhóspito lugar donde sólo se llega en lancha.

Perdida entre la selva se encuentra la estancia La Doradita. Fabián busca a Moira, pero allí no hay más que miseria y soledad, hasta que se adentra en un jardín de bronce que guarda los secretos de un crimen macabro. El final resulta ser tan sólo el principio: una historia y realidad difícil de procesar. La batalla por recuperar a Moira apenas comienza.